Organización propia en Génesis
Un espacio con usuarios y roles del que nada sale salvo que se comparta a propósito.
Génesis es la plataforma de agentes de IA de Origen, un harness para empresas: el entorno cerrado donde cada agente trabaja con las herramientas que se le han concedido, una persona que responde de él y constancia de quién autorizó cada acción, qué hizo, sobre qué datos y cuánto costó. Cuando cada departamento monta su propio agente con la herramienta que tiene a mano, a los seis meses hay diez agentes sin dueño, sin registro y con datos fuera de control. Un ejemplo habitual: el equipo comercial resume sus reuniones con un servicio gratuito y, sin pretenderlo, envía conversaciones con clientes a un modelo que aprende de ellas.
Génesis pone debajo lo que a esas herramientas sueltas les faltaba: versión validada e inmutable, traza completa, roles y aprobaciones, y consumo anotado por ejecución. Los datos no salen de la organización.
Pedir una demostración de GénesisUn agente real sobre un proceso genérico parecido al suyo, desde la ficha hasta la traza y el coste de una ejecución. Sirve para ver qué es un harness (agent harness, en la literatura técnica): el entorno controlado que se monta al arrancar con lo justo, instrucciones, capacidades y herramientas concedidas, está cerrado por fuera y se desmonta al terminar. Sobreviven el resultado, los ficheros y la traza. Es la diferencia entre «le dejo hacer» y «le dejo hacer esto». Más en qué es un harness de agentes.
Elegimos un trabajo repetitivo y lo diseñamos con quienes hoy lo hacen: qué hace el agente, con qué modelo, con qué instrucciones (en castellano, no en código) y a qué sistemas llega. Un asistente guía la creación y cada agente queda en una ficha: propósito, modelo, instrucciones, capacidades, herramientas y carpeta. El modelo se cambia sin rehacer el agente; lo que la empresa sabe entra por la base de conocimiento, no por el modelo. Una persona aprueba cada ejecución hasta que el agente rinde.
Conectamos los sistemas, damos de alta usuarios y roles, y formamos a quien opera y a quien aprueba. El trabajo se pide de tres formas: un chat con adjuntos, un proceso de tareas encadenadas que se lanza rellenando campos, o una programación con día y hora que corre sola. Cuatro niveles de supervisión humana por agente, desde «humano al mando» hasta la ejecución autónoma. Ante un punto que requiere permiso, el agente se detiene y avisa; la decisión queda con autor y hora.
Génesis empieza con un agente y un trabajo repetitivo. Cuando el objetivo crece, varios agentes se encadenan en un proceso o forman una tripulación: un orquestador reparte el trabajo entre especialistas y devuelve una sola respuesta. La orquestación de agentes se apoya en piezas reutilizables: las capacidades se enseñan una vez y las conexiones se autorizan una vez. Origen administra la plataforma y acompaña desde dentro. Por qué una plataforma de agentes de IA y no diez herramientas sueltas, en qué es una plataforma de agentes de IA.
Un espacio con usuarios y roles del que nada sale salvo que se comparta a propósito.
Los primeros agentes diseñados con su equipo, cada uno con ficha, versión validada, responsable y nivel de supervisión.
Accesos autorizados a correo, ERP, gestor documental, calendario y bases de datos, configurados una vez y con mínimo privilegio.
Trabajo repetitivo convertido en ejecuciones encadenadas o programadas que corren solas y dejan el resultado.
Datos que no salen de la organización ni entrenan modelos de terceros, aislamiento por ejecución y protección conforme al RGPD.
Ficha de riesgo por agente según el reglamento europeo (Reglamento (UE) 2024/1689), traza reconstruible y coste anotado por ejecución: el gasto se ve, no se estima.
Dirección general. Sabe qué hace la IA en su empresa, quién responde de cada agente y cuánto cuesta.
Operaciones y áreas de negocio. Convierten un trabajo repetitivo en un agente con una persona que aprueba, sin escribir código.
IT y cumplimiento. Conexiones autorizadas, permisos por rol, trazas y ficha de riesgo sin llevar hojas de cálculo.
Es el entorno cerrado en que se ejecuta un agente: se monta con sus instrucciones y las herramientas concedidas, no alcanza nada más y se desmonta al terminar, dejando resultado y traza. Sin harness, dar permiso a un agente es dárselo para todo; con harness, el permiso es concreto, revisable y registrado.
Dentro de su organización en Génesis, que es la frontera: nada sale salvo que se comparta a propósito. Los modelos no aprenden de sus conversaciones ni de sus documentos. Quién ve qué lo deciden los roles y las asignaciones: el rol dice qué se puede tocar; la asignación, sobre qué.
Lo que marque la traza. Génesis anota, por ejecución, el consumo de cada modelo y su coste, de modo que el gasto se ve y no se estima. Depende del modelo de cada agente y del volumen; en la demostración lo mostramos con un caso real.